Nunca me he considerado una persona que disfruta leer un libro. Solo cuando el libro estaba relacionado con mi carrera es que podía pasar horas investigando. Sin embargo, como educadora, reconozco la importancia de leer una variedad de temas. «El 88% de las personas con éxito financiero leen al menos 30 minutos al día» (King, 2018). Cuando tuve a mi bebé, no podía culpar a mi familia por no haber despertado en mí ese interés por la lectura. Tenía que cambiar eso, pasar a la acción y empezar a aprender a modelar para mi hija el amor por la lectura.

Después de investigar y de desarrollar mi propio amor por la lectura, he encontrado algunos consejos sencillos que podrían ayudarte a iniciar tu viaje hacia la lectura:

padre enseñando a leer

  1. Lee cuentos en voz alta repetidamente: Los niños disfrutan cuando sus padres les leen un cuento mostrando afecto y atención en cada página. La repetición permite que el niño aprenda y se involucre en la historia. Incluso se puede releer la misma parte tantas veces como ellos quieran. Primero, elige libros sencillos y ve aumentando el nivel de dificultad para que vayan comprendiendo los conceptos. Utiliza el contacto cara a cara mientras te involucras en la historia. Intenta leyendo lo que aparece en la página y luego muestra a tu hijo las imágenes, de esta forma podrá centrarse en una cosa a la vez. Además, recuerda señalar el título, el nombre del autor y del ilustrador. También es beneficioso señalar con el dedo mientras lee de izquierda a derecha, así lo ayudarás a entender la direccionalidad, lo cual será beneficioso en su escritura.
  2. Sé juguetón mientras lees: Cuando jugamos, abrimos la puerta a su mundo y conectamos de forma significativa. Interactúa con ellos en la historia actuando, utiliza voces dramáticas y haz preguntas. Modela las expresiones de los personajes, sus sentimientos u otras acciones que quieras que actúen cuando estés releyendo la historia. Esto será beneficioso para su proceso de aprendizaje y les proporcionará una forma de controlar su energía al centrar su mente en la narración. Además, deja que sostenga el libro o pase las páginas si lo necesita, es posible que esté más concentrado en pasar la página que en escuchar realmente la historia; sin embargo, es una fase y pasará.
  3. Haz una pausa y lee: Una vez que hayas leído todo el libro, habla sobre el significado de lo que has leído. Haz una pausa cada vez que sea necesario. Las pausas ayudan a que los niños piensen sobre lo que quieren preguntar, cuáles son sus inquietudes, con qué personaje de la historia se sienten conectados, etc. Los libros son una gran herramienta para estrechar lazos en familia, para hacer preguntas y para ser oyentes activos. A veces podemos frustrarnos como padres porque se aburren, se ponen tristes, se enfadan o cualquier otra cosa que no permite que todos disfruten del momento. Una buena manera de frenar esta frustración es hacer una pausa y respirar. Después preguntarles qué pasa, esperar la respuesta mientras respiran durante unos segundos y luego responder. A veces, es mejor dejar de leer y elegir otro libro; de repente se sientan relacionados con algo que ha sucedido en la historia. Hacer una pausa permite a los niños pensar en cómo se sienten, comprender sus necesidades y ser más independientes para encontrar una solución.
  4. Resuelve los conflictos utilizando ejemplos de los cuentos: Los cuentos nos dan la oportunidad de conectar con los personajes y de reflexionar sobre su mensaje. Podemos utilizarlos como herramienta para enseñar a nuestros hijos a resolver conflictos y para que aprendan estrategias para su propia vida. Es bueno hacerles preguntas que los puedan ayudar a mejorar sus habilidades sociales y emocionales. Una idea de cómo afrontar los conflictos podría ser utilizar las siguientes indicaciones: «Cuando….(personaje) me hace sentir….(sentimiento) porque….(dar la razón), me gustaría que él haga….». Puedes utilizar esta técnica en temas cotidianos «Cuando tu….me siento….porque…., me gustaría que….». Por ejemplo, en el cuento «La paloma necesita un baño», en donde la paloma no quiere bañarse, pregunta cómo se siente tu hijo y explícale cómo te hace sentir a ti como padre cuando tu hijo no quiere bañarse.
  5. La lectura permite conversar: Los libros nos permiten hablar de muchos temas con nuestros hijos. Podemos establecer conexiones con conocimientos y experiencias anteriores. Hacer preguntas y pensar en voz alta nos mantiene enganchados a la historia y nos permite compartir momentos especiales. Es importante que las sesiones sean cortas y leer despacio si es necesario, pero lo más importante es disfrutar de la narración en todo momento. Es una buena oportunidad para desarrollar la comprensión, exponerlos a nueva información y apoyar sus puntos de vista con diversas preguntas.
  6. Construir vocabulario a través de los cuentos: Es importante responder a las preguntas que tus hijos tengan sobre la historia y también hacerles preguntas a lo largo de la misma. De este modo, les estás mostrando que el objetivo del lenguaje es adquirir nuevos conocimientos, no solo dar órdenes. Si no les interesa demasiado la pregunta formulada, intenta que la respuesta sea más breve; o si alguno no conoce una respuesta, investiguen juntos. Además, los cuentos son una forma estupenda de aprender otro idioma y de disfrutar construyendo nuevo vocabulario.
  7. Modelar con el buen ejemplo: No podemos pedir a nuestros hijos que amen los libros si nosotros no encontramos disfrute en ellos. Así que, aunque sea un reto, tenemos que esforzarnos en esta actitud positiva hacia la lectura. Una forma estupenda es a través de las tradiciones familiares, en las que se muestran las cosas a las que se da valor y se repiten una y otra vez a lo largo de los años. Por ejemplo, leer un libro antes de acostarse, visitar la biblioteca mensualmente, regalar un libro en un cumpleaños, viajar a un lugar en función de un cuento leído, etc. Piensa en cómo puedes comunicar con tus palabras y acciones que la lectura es importante para la familia. Piensa también en cómo puedes crear un entorno atractivo e invita a tus hijos a formar parte para que puedan disfrutar de estas actividades.

bebé indagando lectura

Espero que estos consejos te ayuden a crear una cultura de la lectura en tu propia casa. Personalmente, lo que entonces parecía un reto, ahora se ha convertido en un hermoso hábito en nuestra familia. ¡Feliz lectura!

A continuación muestro un ejemplo de actividades relacionadas con un tema para iniciar esta aventura con tus pequeños. ¡Mejor aún si tienes algunos libros en casa!

TEMA: El Jardín

Canción: “I’m a Little Seed” (Tune: “I’m a Little Teapot”)

I’m a little seed, growing in the ground.

I huddle up and I don’t make a sound.

If the rain falls and the sun shines just so,

I push my leaves up to say hello!

Lectura: My Garden by Kevin Henkes

Movimiento: “The Garden Plants the Seeds”  (Pretend to plant a garden and sing along while the farmer plants the seeds).

Lectura: Muncha! Muncha! Muncha! by Candace Fleming

Rima: “This is My Garden”

This is my garden, (Hold out one hand, palm up)

I’ll rake it with care, (Rake your palm with your fingers)

And then some flower seeds (Pretend to sprinkle seeds)

I’ll plant it there. (Pat your palm with fingers)

The sun will shine, (Circle your arms overhead)

And the rain will fall, (Wiggle your fingers downward)

And my garden will blossom, (Make fists, the open your fingers slowly)

Growing straight and tall. (Reach your hands high overhead)

 

Manualidades: Vegetable Garden Craft

Canción de despedida: Cierra tu sesión de cuentos en familia con una canción

Tickle the clouds.

Tickle your toes.

Turn around,

And tickle your nose.

Reach down low.

And reach up high.

Storytime is over — wave goodbye!

 

Por: Denisse Calderón – Coordinadora de Inicial

REFERENCIAS:

  1. Carrie M. King. (20 de Abril del 2018). Bill Gates Reads 50 Books A Year. Blinklist Magazine. https://www.blinkist.com/magazine/posts/most-ceos-read-60-books-per-year?utm_source=cpp
  2. Casbergue R. and Strickland D. (2016). Reading and Writing in Preschool: Teaching the Essentials. Nueva York, USA. Editorial Series Editors.
  3. Santomero, Angela C., and Deborah Reber (2018). Preschool Clues. Nueva York, USA. Editorial Touchstone.
  4. Willingham, Daniel T (2015). Raising Kids Who Read. California, USA. Editorial Jossey-Bass.

Edición y corrección: XMM

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