¿Aprender a emprender desde la etapa escolar es importante? Sí, claro que lo es. Los colegios innovadores como Villa Per Se buscan no solo brindarle a sus estudiantes el material estipulado por el Ministerio de Educación, sino también los dota de experiencias que los llevan a desarrollar valores y habilidades que usarán saliendo del colegio para crear un impacto positivo en la sociedad. Una de estas habilidades es el emprendimiento, es decir la aptitud y actitud de iniciar un proyecto a través de la creatividad.

Crear el espíritu emprendedor en nuestros estudiantes desde temprana edad es la clave para que ellos comiencen a asumir riesgos y desarrollen su autoconfianza. Villa Per Se cultiva el espíritu emprendedor basándose en los valores, y el objetivo de ganar dinero es simplemente una consecuencia de un proceso honesto y perseverante. Así, estamos formando a seres humanos trabajadores, leales, confiables y con agallas. Por ello, durante la sexta unidad de Asiri “Nosotros somos creativos”, los estudiantes de 6to de primaria decidieron retarse un poco más e iniciar un pequeño negocio virtual aprovechando sus saberes previos. Al inicio surgieron muchas dudas de cómo podrían vender estos servicios y de cómo estos podrían impactar en nuestro contexto actual. Sin embargo, las tutoras logramos guiar a los estudiantes mediante su proceso de creatividad y emprendimiento.

Primero, les brindamos a los estudiantes espacios donde tendrían que encontrarse con sus grupos, sin supervisión de sus profesoras, para que así pudieran trabajar en equipo y de una manera más espontánea y autónoma. A consecuencia de ello, hubo algunos desacuerdos o desorganización al inicio de cada sesión de trabajo; problemas que fueron resolviendo poco a poco. Luego, adoptamos un tiempo de trabajo guiado en donde nos reunimos con todos los grupos una vez por semana para conversar de lo que había sucedido, buscar una solución en conjunto y dar un feedback a los avances. Esto desarrolló la habilidad de solución de conflictos, trabajo en equipo y respeto hacia sus compañeros. Los estudiantes comenzaron a estructurar su negocio centrándose en ofrecer servicios que favorezcan al bienestar personal (salud mental, alimentación saludable y entretenimiento). Servicios muy apropiados para nuestro contexto actual en el cual se dieron cuenta de que muchos de nosotros necesitamos servicios que beneficien a nuestra salud en general. Con dicha investigación, ellos crearon 3 talleres virtuales, los cuales fueron:  cómo preparar un snack saludable (barras de granola), cómo jugar Roblox y cómo hacer tu propio kit antiestrés.

Daniel, uno de los estudiantes de 6to, comentó que su grupo eligió realizar el kit antiestrés porque “es un servicio a la salud mental, para mejorarla y mantenernos bien durante este tiempo de pandemia”, mientras que Brianna comentó que su grupo eligió realizar un snack saludable porque “quieren enseñarle a lo demás lo fácil que es cocinar algo saludable y rico”.

Después de 3 semanas trabajando en el diseño de su presentación en equipos y solucionando las diferentes desavenencias que sucedían, los estudiantes de 6to grado lograron crear talleres completos los cuales vendieron, usando estrategias de marketing adquiridas en la quinta unidad de Asiri, corroborando así que su aprendizaje es transversal.

Finalmente, ellos, además de obtener ganancias monetarias, tuvieron ganancias cognitivas y confianza en sus habilidades. En Villa Per Se, los profesores estamos seguros de que debemos brindarle a nuestros estudiantes posibilidades de emprender y reconocer cómo pueden usar todo lo aprendido dentro y fuera del colegio para seguir creciendo y aportando a la comunidad. El éxito de estos cursos online (no solo por la gran cantidad de asistentes a cada uno de ellos, sino también por la calidad de lo presentado) demuestra que nuestros estudiantes son personas que desde temprana edad están aprendiendo cómo pueden utilizar la información recibida en la escuela, cómo transformarla en conocimiento, y la importancia de respetar siempre nuestros valores y principios.

Micaela Cardoza y Claudia Hernández – Tutoras de sexto grado