Ser bilingüe tiene muchas ventajas. Nuestra preocupación como padres surge cada vez que nuestros hijos comienzan a asistir a una escuela de inmersión en inglés. El proceso de aprendizaje puede variar dependiendo de cada niño y requiere de tiempo y esfuerzo para el niño, a medida en que se adentra en esta nueva forma de aprender, averiguando tanto su idioma materno como su segundo idioma y cómo utilizarlo todo al mismo tiempo.

Hay dos formas en las que un niño aprende un segundo idioma, de forma simultánea o secuencial. Dependiendo de la necesidad de usar el idioma, y el rol y actitud de la familia y el colegio, habrán factores como la cantidad y calidad del input del lenguaje que van a influenciar en el aprendizaje del segundo lenguaje del niño. La adquisición simultánea es cuando un niño se cría de forma bilingüe desde que nace o, cuando se introduce el segundo idioma antes de los tres años. Los niños que aprenden dos idiomas simultáneamente pasan por las mismas etapas de desarrollo que los niños que aprenden un idioma. Al principio pueden diferenciar sus dos idiomas y se ha demostrado que cambian de idioma según su interlocutor. La adquisición secuencial ocurre después de los tres años, cuando se introduce un segundo idioma después de que el primer idioma se ha establecido bien. Ninguno implica más éxito que el otro cuando se aprende un segundo idioma. Se piensa que los niños que adquieren dos idiomas simultáneamente pasan por las mismas etapas de desarrollo que aquellos que solo adquieren el primer idioma.

Como padres y maestros debemos ser conscientes de los efectos que podría sufrir nuestro hijo al aprender un segundo idioma. Uno de ellos es el uso del idioma materno, durante un breve período de tiempo, en un espacio en donde se debe usar el otro lenguaje. Algunos niños se darán cuenta rápidamente de que esto no funciona, mientras que otros niños persistirán durante meses. Otro es que pueden pasar por el período silencioso o no verbal cuando se exponen por primera vez a un segundo idioma. Esto puede durar de semanas a varios meses. Durante el período de silencio, el niño está adquiriendo comprensión del idioma y se comunicará señalando objetos o incluso imitando para transmitir su mensaje. Eventualmente el niño comenzará a producir sus primeras frases. El segundo idioma que utilizan es telegráfico e implica fórmulas compuestas por una o pocas palabras de contenido. Cuando los niños usan fórmulas, están copiando expresiones de su entorno, el niño repite lo que ha escuchado de los demás. Por último, cuando el niño comience a producir sus primeras oraciones auténticas y creadas por su propia expresión, poco a poco irá ganando control sobre la estructura y el vocabulario del nuevo idioma; puede decir frases como: «Tú no mi amigo». El niño cometerá más errores ya que ya no memoriza frases sino que las está creando. Estos diferentes tipos de etapas pueden variar y son flexibles, un niño puede pasar a una nueva etapa, pero no renunciar a las anteriores y a veces, volver a una anterior.

Formas de apoyar el bilingüismo de nuestros niños. 

  1. Una forma de hacerlo es que usted y su familia se sientan cómodos. No intente hablar un idioma con su hijo si no se siente cómodo o no domina ese idioma.
  2. En segundo lugar, no se preocupe si su hijo mezcla sus dos idiomas, esto es normal. Se le deben dar muchas oportunidades para escuchar, hablar y jugar.

Si cree que su hijo podría tener un retraso en el lenguaje, consulte con un patólogo del habla y lenguaje para obtener consejos sobre la mejor manera de ayudar a su hijo a aprender más de un idioma.

Al final, ¿el bilingüismo retrasa la adquisición de la lengua extranjera? No hay evidencia que sugiera que los niños bilingües desarrollan sus idiomas de una manera diferente a los monolingües. Los niños bilingües necesitan más tiempo que los niños monolingües para descubrir las reglas en sus dos idiomas. Esta diferencia desaparece después de un breve período.

Ser completamente bilingüe tiene sus ventajas cognitivas y sociales, pero nosotros como padres y maestros, debemos considerar los obstáculos que nuestros hijos pueden atravesar. Por supuesto queremos que comprendan rápidamente el idioma y lo utilicen todos los días, por lo que en este momento, debemos trabajar juntos para que nuestros hijos sepan que convertirse en bilingües lleva tiempo y que los errores que cometan son parte del proceso de aprendizaje.

Por Alfred Mejía – Tutor de 2do grado