Una de las preguntas y temores más frecuentes de los padres de familia es cómo abordamos los casos de acoso escolar dentro del colegio. Debemos empezar aclarando conceptos, ya que en toda escuela al haber convivencia van a surgir situaciones de conflicto entre los estudiantes que muchas veces cometemos el error de llamar “bullying”.

Bullying o acoso escolar: es el acto que tiene la intención de hacer daño físico o psicológico realizado por un estudiante o un grupo de estudiantes a otro u otros. Este acto suele planificarse y repetirse en un tiempo determinado. Este acoso se repite sistemáticamente y se puede dar sin motivo alguno.

Conflicto: una situación de conflicto es aquella que surge cuando hay un desacuerdo entre dos partes y al no poseer estrategias adecuadas para solucionarlo se resuelve de manera inadecuada, por ejemplo, con violencia.

Como colegio tomamos las situaciones de conflicto como situaciones de aprendizaje en donde ganamos todos. Tenemos especial cuidado con las relaciones interpersonales a todo nivel, inculcando a los estudiantes, desde su inicio en la vida escolar, valores como la amistad, el respeto, la unidad, la resiliencia, entre otros. Esto se trabaja y se vive de manera transversal      al currículo durante toda la escolaridad. De esta manera estamos atendiendo a priori el tema de resolución de conflictos y previendo posteriores situaciones de bullying.

¡No a la violencia!

Al brindarles herramientas a los estudiantes para resolver sus desavenencias de manera no violenta, asertiva y empática, los niños aprenden a aceptar las diferencias como algo enriquecedor; y al trabajar en equipo, la mayoría de las veces, cada uno aporta desde sus posibilidades y talentos. Si surge un conflicto se aborda y se toma acción conjunta rápidamente involucrando a los estudiantes comprometidos, así como a sus familias y maestros. Son los propios niños los que la mayoría de las veces proponen las mejores alternativas de solución. Es importante mencionar que debemos “evitar que los conflictos sociales, que siempre existen en la escuela, se agraven y lleguen a convertirse en verdaderos fenómenos de violencia interpersonal y maltrato escolar” Ortega- Ruiz (2006).

Con la convivencia y el trabajo de proyectos también aprenden a cuidarse unos a otros y a apreciar el buen trato entre compañeros. “Esta tarea no puede realizarse sino en un entramado social de convivencia pacífica y democrática; así pues, la convivencia se ha convertido en el reverso de la más fea cara de violencia escolar, y así se ha convertido en palabra clave en este ámbito del conocimiento y la práctica educativa entre nosotros.” Ortega Ruiz (2006)

Tenemos espacios para dialogar

En esa misma línea, aprovechamos los espacios de tutoría para conversar acerca del buen trato y aclarar el término bullying. Hacia quinto grado, se revisa con ellos el protocolo de prevención y medidas en caso de maltrato escolar y también se involucra a los padres para que toquen el tema desde casa, obteniendo así, en base a este trabajo conjunto, los mejores resultados. “La escuela puede ser un espacio de reelaboración en cuanto a las normas internas, como el autoconocimiento y la protección, ya que éstas se verán reflejadas en el trato con los demás y con la sociedad en general”. Protocolo de Acoso Escolar MINEDU.

En la vida escolar surgen desacuerdos y desencuentros entre los estudiantes, si les brindamos momentos para expresar sus emociones en un ambiente de respeto, escucha activa y asertiva, además de tener adultos mediadores imparciales que actúan con justicia y calma, los estudiantes van a confiar en que los acuerdos que saldrán en el grupo serán en beneficio de todos. “El colegio es un espacio con mucha carga energética que si es bien canalizada puede resultar ser un espacio transformador”. (Charlot 2012) Contamos con un equipo de psicólogos dentro del departamento psicopedagógico que se encuentra presto a apoyar en este trabajo brindando contención, estrategias y ayuda a los estudiantes, a sus familias y que a su vez acompaña a los maestros en el seguimiento de los casos.

¿Cómo podría presentarse un caso de acoso escolar?

Entre los niños el bullying se suele mostrar con expresiones más de contacto físico y a la vista de los demás, a diferencia de las niñas, quienes suelen segregar a alguna compañera del grupo. Desde la escuela nos compete llevarlos a tomar conciencia de las diferentes maneras que tenemos para hacer sentir mal a los demás y de cómo nuestras acciones pueden tener consecuencias que impactan negativamente en nuestros compañeros. Conversar con los estudiantes acerca del tema, definir y aclarar a qué denominamos bullying es importante. A los chicos no les gustan los malos tratos ni las injusticias y la mayoría considera al colegio como su lugar feliz; por lo tanto, se comprometen en trabajar por un ambiente de paz y armonía.

En una situación de acoso escolar existen diferentes participantes y cada uno de ellos debe reflexionar y trabajar desde el lugar en que se encuentra para resolver el problema. “El bullying es un fenómeno que comprende la violencia y acoso entre escolares y es visto como una forma ilegítima de confrontación de intereses o necesidades en las que uno de los protagonistas opta un rol dominante y obliga por la fuerza a que el otro esté en un rol de sumisión, causándole con ello un daño que puede ser físico, social o moral”. (Ortega 2000) 

¿Quiénes son los diferentes actores en una situación de Bullying?

  • La víctima: la persona que recibe el maltrato, también puede ser un grupo de víctimas.
  • El agresor: quien realiza la agresión, puede ser un grupo de agresores. Muchas veces este agresor está acompañado de otros estudiantes que lo apoyan y participan pasivamente.
  • Los observadores: son estudiantes que son testigos del acoso y permanecen en silencio, se debe trabajar con este grupo para que frene y denuncie cualquier situación que crea incorrecta, pues al callar o ignorar la situación se vuelven parte del problema.
  • Los padres: se debe trabajar con ellos para que desde casa puedan identificar situaciones de riesgo, comunicarlas oportunamente y para que refuercen las conductas anti acoso.
  • La escuela: su rol es trabajar para crear un clima escolar positivo en     donde se propicien espacios para el diálogo y la escucha. También le corresponde el desarrollo de habilidades sociales en sus estudiantes a lo largo de toda su vida escolar.

¿Qué tipos de bullying conocemos?

Es importante definir los tipos de bullying y conocer a qué actitudes nos estamos refiriendo para evitar confusiones en cuanto al concepto de la palabra “bullying” o acoso escolar.

  • Hostigamiento: Consiste en ridiculizar y despreciar a través de burlas, gestos de menosprecio y otros actos de crueldad.
  • Intimidación y amenazas: El objetivo es que la víctima se sienta indefensa y con miedo de actuar; puede incluir violencia física, empujones o dañar sus cosas.
  • Coacción: Cuando se obliga a la víctima a hacer cosas que no desea logrando dominarla y esta teme a las represalias.
  • Manipulación: Consiste en distorsionar la imagen de la víctima, haciendo comentarios negativos sobre ella o criticando todo lo que dice o hace. La manipulación logra que varios se unan para hablar mal de la víctima.
  • Exclusión social: No tratar a la víctima, simplemente hacer como si no existiera.
  • Bloqueo social: Busca el aislamiento social y marginación de la víctima, se le prohíbe jugar con los grupos y es desprestigiada para que nadie se relacione con ella.
  • Cyberbullying: Se da a través del uso de medios de comunicación electrónicos, se emplean para difamar, burlarse o amenazar; muchos utilizan este medio porque no es directo y pueden hacerlo de manera anónima.

En Villa Per Se, trabajamos un programa de tutoría que comprende acciones preventivas, estrategias y protocolos para combatir y cortar de raíz este tipo de actitudes inadecuadas apenas la observamos en alguno de los grupos del colegio. Pensamos que el programa anti-bullying debe estar orientado a mejorar las relaciones entre los pares y promover una sana convivencia, generando las bases necesarias para que tanto la víctima como el victimario puedan comprender el problema y así poder conscientemente elegir actuar y pensar diferente.

Las estrategias del programa incluyen la promoción y creación de un ambiente positivo en la escuela. En donde la participación de los adultos involucrados en la crianza, tanto el personal del colegio (docentes y departamento de psicopedagogía) como la familia, es fundamental. A la par se establecen límites claros frente a las conductas que no son aceptadas dentro del contexto escolar, estableciendo con claridad las consecuencias de estos comportamientos inaceptables.

Las estrategias de intervención y de prevención planteadas se organizan y planifican a corto y largo plazo. Lo que buscamos es reforzar las actitudes positivas y no centrarnos en lo negativo. Con estas estrategias como menciona Ortega (2004), se previene y promueve un clima social escolar positivo donde se incrementa la empatía, se desarrollan competencias sociales, se promueven conductas prosociales, la resolución de conflictos y la mediación.

Janice Roeder – Directora

Bibliografía

  • Cannals, S. (2010). Si todo es bullying nada es bullying. Uqbar
  • Davis, S. (2007). Crecer sin miedo. Norma
  • Watson, R. La Madrid, I. et al (2013). Hacia una convivencia sana. Estrategias para
  • prevenir el bullying en la escuela. DIEEPP