Es inevitable preocuparnos acerca del futuro e incluso, hasta cierto punto, esto es beneficioso porque nos permite planificar y realizar acciones que nos ayudarán a alcanzar nuestras metas. Sin embargo hoy en día, al estar viviendo una situación de tanta incertidumbre, cambios y retos que nos agarraron de sorpresa, estas preocupaciones naturalmente son mayores, por lo que en lugar de ayudarnos, han causado que muchos de nosotros nos sintamos estresados, frustrados y ansiosos. Frente a esto necesitamos darnos un espacio y un momento de pausa para desconectarnos de lo que está ocurriendo en el mundo y en nuestros hogares. Para ello, la meditación puede ser nuestra mejor aliada, debido a que nos permite calmarnos y conectarnos con el presente y con nosotros mismos, en lugar de estar enfocados en lo que podríamos haber hecho mejor ayer, lo que debemos hacer durante el día, o lo que ocurrirá o no mañana. 

¿Qué es la meditación?

La meditación es una práctica mental que nos permite habitar en el presente, focalizándonos en nuestra respiración. Además, es considerada como el arte del silencio, de la atención y la relajación. 

A diferencia de lo que algunos tienden a creer, meditar no implica “tener la mente en blanco” o dejar de pensar, ni tampoco que automáticamente dejaremos de lado lo que nos preocupa y que nuestra atención estará plenamente dirigida a nuestra respiración. De igual manera, no significa rechazar ni suprimir los pensamientos que vayamos teniendo, sino prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgarnos. 

Sobre todo al comienzo, es normal distraernos por momentos, pero el propósito es que en este espacio seamos más conscientes de ello y podamos redirigir nuestra atención al notar esta distracción. Asimismo, meditar es aceptar nuestra experiencia tal y como es, sin emitir un juicio de valor sobre cómo nos sentimos o sobre los pensamientos que tengamos. 

¿Cómo meditar?

Seguro hemos escuchado o leído sobre los múltiples beneficios de la meditación y muchos hemos querido comenzar a meditar o ser más constantes con ello, pero terminamos encontrando una excusa para postergarlo: “no tengo tiempo”, “no cuento con un espacio para hacerlo”, “no sé qué meditación hacer”, “no puedo estar quieto”, etc. Sin embargo, para comenzar a meditar no necesitamos mucho más que tomarnos 5 minutos y poco a poco ir aumentando el tiempo.  

Si bien es posible meditar por nuestra cuenta, muchas veces no tenemos la noción o disciplina suficiente para hacerlo, por lo que es bueno comenzar teniendo una persona o voz que nos guíe en el proceso. Hoy en día, acceder a esto resulta muy fácil, porque contamos con Apps como Headspace, Calm, Insight Timer y Simple Habit, donde también podemos elegir el tiempo que queremos meditar, si queremos música que nos acompañe o no y el tema a tratar en la meditación (como la gratitud, aumentar la concentración, mejorar la calidad del sueño, reducir el estrés, etc.). Además, tenemos la opción de buscar videos en Youtube. 

Al meditar más seguido, podremos descubrir con qué nos sentimos más cómodos y qué método funciona mejor para cada uno: la hora del día en la que se prefiere hacerlo, el lugar, la posición, el tipo de meditación, etc. Es cuestión de ir probando y poco a poco se va volver algo que haremos con más naturalidad, introduciéndose en nuestra rutina diaria.

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Algunos beneficios de meditar: 

  1. Nos pone en contacto con las sensaciones de nuestro cuerpo. 
  2. Nos permite ser menos reactivos frente a nuestras emociones, pensamientos y sensaciones, evitando que perdamos el control.
  3. Contribuye a la auto aceptación al no juzgarnos.  
  4. Ayuda a reducir las tensiones. 
  5. Beneficia a nuestro sistema inmunológico: meditar nos permite regular el estrés, el cual debilita nuestro sistema inmune.  
  6. Nos ayuda a sentirnos menos cansados de manera física y mental. 
  7. Facilita y mejora la calidad del sueño. 
  8. Relaja la tensión muscular.  
  9. Aumenta la productividad, ya que la meditación nos prepara para concentrarnos en una cosa a la vez, pudiendo evitar distractores con mayor facilidad. 
  10. Favorece a nuestra creatividad, debido a la tranquilidad, calma y concentración que implica. 

Referencias bibliográficas

  • André, C. (2013). La meditación de consciencia plena. Mente y Cerebro59, 71.
  • Mañas, I. (2009). Mindfulness (Atención Plena): La meditación en psicología clínica. Gaceta de psicología50, 13-29.
  • Vargas, M. (2010). La Meditación y la Relajación en la Educación. Hipnológica3, 22-23. Walsh, R. (1996).
  • Meditación. Natura Medicatrix: Revista médica para el estudio y difusión de las medicinas alternativas, (43), 16-22.

Por Maya Sordo – Practicante de Psicopedagógico en el Colegio Villa Per Se