Estamos viviendo una situación complicada de cambios bruscos e inesperados, por lo que es natural sentirnos abrumados y querer que las cosas sean distintas. Sin embargo, enfocar nuestra atención en todo lo que nos ha quitado esta crisis no va a generar ningún cambio y va aumentar nuestro malestar. Por el contrario, la gratitud, es decir reconocer y valorar los aspectos positivos de nuestra vida, va a favorecer a nuestro bienestar emocional.

La gratitud 

Sentirse agradecido no implica negar las dificultades ni el malestar que estas nos producen, sino que es una forma de recordar y tomar conciencia de lo que poseemos y de las personas que nos rodean, que es algo que podríamos no tener.

Luego de ver las noticias, sumado a los retos que se nos presentan en el día a día, es natural preguntarse ¿cómo voy a sentirme agradecido con todo lo que está ocurriendo?

Si bien es más fácil enfocarse en lo negativo, especialmente en situaciones de emergencia o crisis en las que sentimos que no tenemos nada por lo que agradecer, en realidad siempre habrá algo que reconocer y apreciar de nuestra vida. Ya sea el hecho de tener un plato de comida sobre la mesa o tener a algún ser querido presente o tener un hogar para vivir o despertarnos sanos cada mañana… todas estas son cosas que damos por hechas y olvidamos su valor, pero pensemos que muchas personas, lamentablemente, han perdido familiares y amigos en estos últimos meses.

Esto no implica que no podemos vernos afectados con lo que está ocurriendo, sino por el contrario, debemos ser compasivos con nosotros mismos y aceptar que, si bien es entendible que nos sintamos desesperanzados, abrumados o ansiosos, es clave encontrar herramientas que nos permitan reponernos para poder agradecer, enfocarnos y apreciar lo que tenemos.

Beneficios de la gratitud

La gratitud incluye una experiencia afectiva de agrado y se relaciona con una mayor satisfacción con la vida, bienestar emocional, optimismo y esperanza. Asimismo, genera una mayor satisfacción con los aspectos positivos de nuestras vidas, por lo que las personas agradecidas tienden a experimentar mayor felicidad.

Además, la gratitud trae consigo una menor posibilidad de desarrollar desórdenes psicológicos como la ansiedad y la depresión, ya que favorece el desarrollo de estrategias de afrontamiento del estrés.

 4 herramientas para practicar la gratitud

Podemos realizar ejercicios diarios de agradecimiento que nos permitirán ser más conscientes de los aspectos positivos de nuestras vidas y así, poco a poco, los tendremos más presentes. Estas son algunas ideas:

  1. Haz una lista de cosas por las cuales te sientes agradecido, incluyendo a tus seres queridos, tu salud, momentos que hayas vivido, oportunidades que se te hayan presentado, cosas materiales que poseas, etc. Y podrás leerla cada vez que te encuentres dirigiendo tu atención hacia lo que quisieras que fuese diferente o lo que te falta.
  2. Antes de realizar actividades que te están costando, puedes agradecer el hecho de tener la oportunidad de hacerlas. Por ejemplo, antes de comenzar a trabajar te puedes tomar un momento para agradecer que tienes un trabajo o antes de ayudar a tu hijo con alguna tarea, agradecer que puedes brindarle la oportunidad de recibir una educación. También, antes de hacer ejercicio, agradece que tienes un cuerpo sano que te lo permite y así sucesivamente con otras actividades.
  3. Practica la gratitud junto a tu familia, reuniéndose una vez a la semana para comentar algo que cada miembro quiera agradecer.
  4. Considera tener un “diario de agradecimiento”; antes de ir a dormir, anota en él algunas razones puntuales por las que te has sentido agradecido ese día.

Es muy importante agradecer el hecho de tener a tu familia, ya que con ellos formamos uno de los vínculos más poderosos de nuestras vidas. Tomate un tiempo para decirles lo mucho que significan para ti y si no están contigo puedes escribirles o llamarlos expresando tu aprecio.

¿Qué otras ideas tienes para practicar la gratitud?

Referencias 

Moyano, N. C. (2010). Gratitud en la psicología positiva. Psicodebate. Psicología, Cultura y Sociedad, (10), 103-118.

Ramírez, T. C. (2011). El concepto de gratitud desde una perspectiva psicológica. Journal of Psychology13(1), 105-112.

Por Maya Sordo – Practicante