El arte es una buena forma de expresar lo que sentimos mediante un canal no verbal. Nos permite estar en consonancia con lo que sucede alrededor y al interior de uno. En tiempos de incertidumbre como el que atravesamos hoy en día, resulta aún más necesaria la expresión artística.

Darnos a nosotros mismos un espacio para apreciar, disfrutar y crear arte resulta vital para nuestra salud emocional, física y mental.

El arte no debiera únicamente ser concebido como una pieza expuesta en un museo, sino que también en su más amplio abanico de posibilidades de expresión artística. Arte es cocinar un plato de comida o inventar uno, el arte está inclusive en la manera y disposición en que se lo presentamos a los comensales.  Arte también es elegir la combinación de colores, texturas y formas en la ropa que elegimos usar un día determinado o en la melodía y letra que disfrutamos en una canción.

Aunque no siempre nos percatemos todos somos consumidores de arte y de cultura. Y como tal debemos darle el lugar que se merece.

El arte es un lenguaje que nos permite entendernos y conectarnos con nuestros más profundos sentimientos y plasmarlos de la forma que nos represente mejor. El dominio no siempre es tan relevante como creemos.  Cuando apreciamos piezas del otro también debiéramos poder analizarlas desde nuestro yo expectante y curioso, esperando sorprendernos y escuchando los pequeños secretos que el otro nos quiere comunicar.

El objetivo de todo proceso creativo está en el placer como centro de la experiencia estética y no en el resultado de esta. No debemos ser eruditos ni profesionales, debemos tener el deseo de crear y sobre todo de jugar, de ser honestos. Ahí y en esa valentía también reside el valor de una pieza.

En los niños resulta muy importante brindarles estas herramientas desde una temprana edad porque pensamos con el cuerpo y muchas veces a través de la sensorialidad podemos encontrar soluciones a conflictos y lograr la integración de las distintas partes de nuestro cerebro.

Entendiendo el lenguaje artístico como otro modo de comunicación, el niño que tiene la oportunidad de expresarse de manera libre artísticamente puede brindarnos mucha información valiosa de su mundo interior. A través del arte los niños pueden identificar, elaborar y comunicar mejor sus emociones.

El arte es un motor de cambio e impulso para la sociedad en la que vivimos y que todos queremos ver crecer. Está confirmado que las sociedades que invierten y destinan mayor parte de su presupuesto en fomentar y promover el arte y la cultura en sus ciudadanos como por ejemplo fomentando los espacios públicos, apoyando los fondos cinematográficos, espacios para hacer y crear arte, juegos para niños, espectáculos libres, etc. Menguan los índices de criminalidad, tienen más satisfechos a sus ciudadanos, nos brindan más espacios de diálogo y de intercambio, de sensibilidad estética y al fin y al cabo de felicidad.

Por Camila Varela – Profesora de Arte