Me animo a escribir sobre este tema, relevante en las discusiones entre muchas de nuestras familias y otros amigos empresarios, sobre el por qué Villa Per Se se adelantó a una coyuntura que jamás imaginamos que tendríamos. Ahora que estamos cada vez más cerca de un retorno a clases progresivo, gradual, seguro y voluntario, es necesario alzar la voz para contarle al mundo que somos el primer colegio en Latinoamérica que creó una escuela a prueba de pandemias, en donde se crearon espacios de enseñanza abiertos, diseñados para trabajar dentro y fuera del aula albergando a mayor número de estudiantes por clase, brindando la flexibilidad y capacidad de adaptación para superar cualquier desafío.

Arquitectura Bioclimática

Cuando aún no conocíamos del SARS-Cov-2, ni el coronavirus anterior había hecho su aparición por el Perú, el diseño del Colegio Villa Per Se ya consideraba una arquitectura bioclimática en cada uno de sus salones, aplicando el principio de circulación cruzada de aire, que no se recicla sino más bien, reemplaza el aire caliente por aire fresco, el cual ingresa de manera natural por ventanas, puertas y mamparas.

Pero, ¿cuál era la razón para hacer esto? 

Los niños y jóvenes pasan muchas horas cada día en un salón de clases, expuestos a posibles contagios de compañeros resfriados.  Adelantándose a lo que sabíamos que sucedía, se procedió a planear un estudio bioclimático de reemplazo de aires sin recirculación para que los virus existentes en los ambientes sean llevados al exterior del salón. Como hay diferencias de temperatura en verano e invierno, muchos optan por el aire acondicionado y la calefacción; sin saber que son precisamente estos equipos los que recirculan el aire lleno de virus por el aula, exacerbando las típicas epidemias de gripe, resfriados y otras enfermedades.

Todas y cada una de las aulas han tenido un estudio de confort térmico (temperatura así como radiación) durante cada mes del año. El objetivo fue lograr frescura en los meses más calurosos y calidez en los más fríos, sin necesidad de contar con equipos de aire acondicionado o calefacción que consumen energía eléctrica.

Durante el día no es necesario encender las luminarias LED instaladas en todo el colegio; gracias a su buena iluminación natural, y a que las termas de los baños son solares, hemos logrado eficiencias energéticas nunca antes vistas. Este hecho, unido a nuestras restantes prácticas de sostenibilidad y enseñanza, nos ha hecho merecedores a la Certificación LEED en categoría Platinum, siendo el único colegio en Latinoamérica que ha logrado dicha distinción; no solo una vez, sino dos veces, en sus pabellones de Inicial y Primaria.

La arquitectura bioclimática con sus grandes ahorros de energía, los métodos y materiales de construcción, nuestro biohuerto, la producción de fertilizantes naturales con nuestros residuos y desechos, y la manera en la que hacemos que nuestros estudiantes aprendan sobre economía circular, nos ha hecho merecedores a la certificación LEED del US Green Building Council en categoría Platinum, nivel alcanzado solo por 29 escuelas en el mundo, de las cuales solo 5 se encuentran ubicadas fuera de los Estados Unidos. ¡Tenemos el orgullo de ser una de ellas!

Nuestros estudiantes lo saben y aprenden todo esto, lo viven día a día y lo aplicarán en sus empresas haciéndolas más eficientes y respetuosas del medio ambiente.

El resultado

Salones seguros, frescos en verano y templados en invierno dando así un confort térmico en cualquier época del año. Ambientes que aseguran la salud de nuestros estudiantes, con ahorros en gastos de energía eléctrica por no utilizar equipos de aire acondicionado, ni calefacción, ni iluminación artificial dado el buen diseño lumínico.

La comunión que hay entre salones y áreas abiertas, así como las grandes extensiones de áreas verdes, hacen que esas áreas sean extensiones del aula. Aquellas áreas se convierten muchas veces en los salones más hermosos y aleccionadores.

Le hemos puesto especial cuidado a todos los detalles que hacen que este proyecto sea único como lugar para aprender, disfrutar, compartir y, en fin, vivir en armonía y salud;  ya que todo niño o joven pasa la mitad o más de su tiempo en el colegio.

Para completar, el sonido del mar con sus iones negativos generan un gran impacto positivo de calma en los seres vivientes y hacen de Villa Per Se un paraíso para quien tenga el placer de pertenecer a esta comunidad.

 

Por Fernando Farah – Promotor

Edición y corrección: XMM

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