Cuántos de nosotros hemos tenido sentimientos encontrados con respecto a la independencia de nuestros hijos o nos hemos comportado de manera incongruente, por ejemplo, al decirles que deben dormir en su cama, pero cuando nos provoca, los hacemos dormir en la nuestra. O decirles que deben cumplir con ciertas responsabilidades, pero cuando estamos apurados o vemos que no lo hacen bien, terminamos haciéndolas por ellos.

La independencia representa un gran desafío para nosotros. Por un lado, buscamos que desde pequeños, nuestros hijos se vayan volviendo más autónomos porque todos nos dicen que los ayudará a desenvolverse muy bien en un futuro. Por otro lado, cuando comienza a ser así, sentimos nostalgia al verlos crecer con cada actividad que realizan sin requerir de nuestra ayuda; para ellos también es un desafío: desean crecer, pero de igual manera, sienten la necesidad de que papá, mamá o alguno de sus principales cuidadores continúen haciendo las cosas por ellos, lo cual lo asocian al cuidado, a la protección y al amor.

Pero, realmente sabemos, ¿por qué es importante que nuestros hijos, desde pequeños, vayan siendo independientes? Comencemos por definir qué significa ser independientes; ser independientes es la capacidad para actuar de acuerdo a decisiones propias de manera autónoma y realizar actividades básicas de la vida diaria. Así que, al motivarlos a que sean niños seguros e independientes, los estamos ayudando a que se conviertan en adultos capaces de enfrentarse a las diversas situaciones que se les presenten en la vida, y a nosotros como padres, nos toca ser sus guías en este proceso, mostrarles el camino y apoyarlos para que poco a poco sean autónomos.

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¿Cómo podemos hacerlo?

Dándoles algunas responsabilidades (que tienen que ver con su propio autocuidado). Aquí les ofrecemos algunas actividades que pueden realizar sus hijos de acuerdo a la edad en la que se encuentren.

Entre los 3 y los 5 años:

  1. Ordenar sus cosas:estas actividades incluyen cosas sencillas, como pedirles que recojan sus juguetes y coloquen los libros en su lugar después de usarlos.
  2. Poner la ropa sucia en el cesto: enseñarles que la ropa que ya usamos y está sucia, va en el cesto de la ropa sucia. Si esto ya lo sabe hacer, se le puede enseñar a separar la ropa blanca de la de color.
  3. Elegir su ropa y vestirse solos: desde los tres años podemos comenzar a permitirles participar en la toma de decisiones. Una gran oportunidad para hacerlo, es dejándoles elegir la ropa que se pondrán. Sugerimos darles a elegir una opción de dos o tres que se les presente.
  4. Ayudar a la hora de la comida: desde permitirles poner la mesa, hasta ser nuestro asistente mientras preparamos la comida. Invitar a los niños a la cocina es una buena manera de comenzar a involucrarlos en actividades que desarrollan su autonomía y, además, de continuar estimulando su aprendizaje.
  5. Ayudar a guardar las compras del supermercado (una vez desinfectadas): no solo es una gran oportunidad para pasar tiempo juntos, sino que también es una actividad que nos permitirá ayudarles a ser más autónomos, a practicar el conteo, las distintas formas, a separar las verduras y frutas, etc.

Entre los 6 y los 12 años:

  1. Organizar su tiempo: responsabilidades en casa, tiempo de estudio y tiempo libre. Se puede utilizar un horario impreso y colocarlo en un lugar visible de la casa, como por ejemplo en su dormitorio.
  2. Organizar su espacio personal: ordenar su cuarto, doblar y guardar su ropa.
  3. Rutinas compartidas: “el encargado de…” la lista de la compra, regar las plantas, cuidar las mascotas, poner la mesa, etc. Si son varios niños en la casa, cada uno puede encargarse de una de estas actividades durante una semana y luego de otra la siguiente semana.
  4. Participar en decisiones de la familia: por ejemplo, qué se va a pedir de comer, a dónde ir de paseo, qué cocinar el fin de semana, etc. Que ellos sean los que se encarguen de pedir el delivery, de averiguar sobre el sitio al cual desean ir, de buscar la receta del plato que se preparará el fin de semana, entre otros. Esto los ayudará también a sentir que sus opiniones son valiosas para la familia.

Como vemos, es muy importante que nuestros hijos vayan siendo autónomos desde pequeños y hay muchas maneras de ayudarlos y guiarlos para hacerlo. Recuerden, debemos ser congruentes con lo que decimos y hacemos, es decir, si les damos alguna responsabilidad en casa, ellos deben cumplirla en su totalidad y no terminar cediendo o cumpliéndola por ellos.

Referencias:

Ortega, L. (2018). Cómo fomentar la autonomía en niños de tres a seis años. Recuperado de: https://www.bebesymas.com/desarrollo/como-fomentar-autonomia-ninos-3-a-6-años

Vallet Regí, M. (2011) . Educar a niños y niñas de 0 a 6 años. Editorial Wolters Kluwer Educación

Por Kiara Lelkes – Psicóloga de Early Years